El año 2025 ha sido un periodo de intensa actividad para el proyecto LIFE Alnus Taejo, consolidándose como un año clave en el avance de las actuaciones de restauración, conservación y puesta en valor de los bosques de ribera en la cuenca occidental del Tajo.
Sintetizar todo el trabajo desarrollado a lo largo de este año no resulta sencillo. Han sido meses de intervención continua en el territorio, cooperación técnica y científica, y un volumen de actuaciones que va más allá de lo que puede recogerse en una única publicación. A continuación, se destacan algunos de los hitos más representativos de 2025.
Restauración ecológica y seguimiento ambiental
Durante el año se han ejecutado trabajos selvícolas y actuaciones de gestión de la vegetación de ribera, incluyendo nuevas plantaciones de especies autóctonas y la creación de viveros volantes como herramienta innovadora de restauración. Paralelamente, se han llevado a cabo actuaciones de eliminación de especies exóticas invasoras en distintos ríos del ámbito del proyecto.

En el ámbito de la investigación aplicada, se han desarrollado ensayos de endoterapia con fosfitos frente a Phytophthora alni, en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Tajo y la Universidad de Extremadura. Asimismo, se ha continuado con la monitorización de la biodiversidad, centrada en evaluar la resiliencia y recuperación de las alisedas tras las intervenciones realizadas.

Mejora de la conectividad fluvial
La recuperación de la conectividad longitudinal de los ríos ha sido otro de los ejes destacados del año. En este marco, se celebró una mesa de trabajo hispano-lusa en el río internacional Erjas, en la que distintas instituciones de España y Portugal analizaron y consensuaron actuaciones para la eliminación de azudes.
Además, se llevó a cabo la retirada del azud de Bohonal, en la desembocadura de la Garganta Bohonal con el río Jerte, recuperando varios kilómetros de cauce y restableciendo la conectividad ecológica entre ambos sistemas fluviales.
Custodia del territorio y cooperación local
En 2025 se amplió de forma significativa la red de Acuerdos de Custodia del Territorio, tanto en España como en Portugal. Estos acuerdos refuerzan la implicación de ayuntamientos, asociaciones y propietarios en la conservación a largo plazo de los ecosistemas fluviales y aseguran la continuidad de las actuaciones más allá de la duración del proyecto.
Educación ambiental y transferencia de conocimiento
La sensibilización y la transferencia de resultados han seguido ocupando un lugar central. A lo largo del año se impartieron más de 30 charlas de educación ambiental, con la participación de más de 700 personas, y se organizaron seis jornadas de transferencia dirigidas a ayuntamientos, asociaciones y programas colaborativos rurales. Estas acciones se complementaron con talleres sobre servicios ecosistémicos en centros educativos de Extremadura y Portugal.

Cooperación científica y divulgación técnica
Entre los eventos más relevantes del año destaca la celebración de un Seminario Internacional sobre restauración fluvial y bioingeniería en la Universidad de Évora, que reunió a profesionales, investigadores y estudiantes, y que sirvió también para rendir homenaje al profesor João Paulo Tavares de Almeida Fernandes, referente en bioingeniería y uno de los impulsores del proyecto.
Mirando hacia 2026
Todo lo realizado en 2025 es solo una parte del trabajo desarrollado en el marco del proyecto LIFE Alnus Taejo. Detrás de estos hitos hay numerosas actuaciones técnicas, reuniones de coordinación, seguimiento científico y procesos de colaboración local que continúan generando un impacto real en la cuenca del Tajo.
El año 2026 se presenta como una etapa decisiva, con nuevos retos y con la jornada final del proyecto como espacio para compartir aprendizajes, resultados y perspectivas de futuro.